Curso de gestión de estrés

Aprende a gestionar el estrés en este curso de desarrollo personal

Aprender a gestionar el estrés adecuadamente en el mundo en el que vivimos es algo absolutamente fundamental. Los cambios se suceden a nuestro alrededor a una velocidad vertiginosa y hemos de aprender a adaptarnos a las nuevas circunstancias en nuestra vida diaria, ya sea en el ámbito familiar, laboral o en nuestro entorno social. Para ello, primero hemos de entender que es el estrés y como funciona.

En contra de lo que habitualmente se piensa, el estrés no es una emoción, aunque puede llegar a elicitar una emoción en según que contextos y circunstancias, pero es importante que entiendas que el estrés en si mismo no es una emoción.

El estrés es la respuesta fisiológica que se produce en nuestro organismo ante diversas situaciones que se producen en nuestra vida y que reúnen las características necesarias para considerarlas una amenaza. Hay que subrayar que no todas las personas  responden igual ante las mismas situaciones, es decir, lo que para una persona resulta estresante puede que no lo sea para otra y que incluso lo considere motivador.

Hay que destacar que el estrés forma parte de nuestras vidas, y está implicado en los mecanismos psicológicos de la actividad humana, es decir, se trata de un proceso adaptativo y de emergencia necesario para la supervivencia de la persona. El estrés es el proceso por el cual el individuo responde a los acontecimientos ambientales y psicológicos que percibe como amenazadores y desafiadores. Por tanto, el estrés puede y debe tratarse de forma diferente en función de lo que nos cause el estrés.

En 1967, Holmes y Rahe, elaboraron una escala de situaciones positivas y negativas, que implican que los individuos deben readaptarse y son, por lo tanto, potencialmente generadoras de estrés. Sin ser exhaustivos en nuestra enumeración, algunas de esas situaciones son las siguientes: muerte del cónyuge, divorcio, lesión o enfermedad, jubilación, embarazo, reajuste laboral, matrimonio, cambio de trabajo, hijos que se van de casa, vacaciones…

También hay que destacar que el estrés no siempre se experimenta como una sensación desagradable, por el contrario, existe lo que denominamos estrés positivo que puede resultar muy motivador y beneficioso para nuestro propio desarrollo en un momento puntual.

Por ello hay que distinguir entre los dos tipos de estrés que existen:​

  1. Distrés: podemos definir el distrés como el estrés desagradable. Es un estrés que ocasiona un exceso de esfuerzo en relación a la carga.  Se trata del estrés entendido como una situación amenazadora y, por ello, se conceptualiza como estrés negativo y puede disminuir el bienestar de la persona (social, emocional, biológico, espiritual, laboral). Si este estrés se mantiene o se prolonga en el tiempo, puede tener efectos negativos importantes para la salud.
  2. Eustrés: es el llamado estrés bueno o positivo, el que moviliza nuestros recursos para hacer frente a situaciones que requieren de un proceso adaptativo favoreciendo nuestro bienestar psicológico y biológico. Este tipo de estrés también facilita las decisiones, permitiéndonos desarrollarnos como ser humano y experimentando y valorando las alternativas y las formas de enfrentarnos a las situaciones de la vida diaria. A pesar de todo lo dicho sobre el eustrés, también hay que señalar y entender que si se prolonga en el tiempo (estrés crónico) puede acabar agotando las reservas y recursos de la persona y generar, como en el caso del estrés malo, alteraciones que podrían afectar a la totalidad de las dimensiones de la persona (social, psicológica, emocional y espiritual) y, por ello, hacer que disminuya su bienestar.

Información del curso de gestión del estrés

El curso está formado por 4 grandes bloques:

El primero se compone de un módulo teórico para que comprendas las maneras en que funciona el estrés, cuáles son los estresores principales a los que se enfrentan las personas en su vida diaria para que puedas identificar tus fuentes de estrés y trabajar sobre ellas, cuáles son y cómo funcionan los llamados “moduladores del estrés”. Es importante tener el conocimiento adecuado de cómo funciona el proceso psicológico del estrés para poder enfrentarte a él comprendiendo y entendiendo lo que está pasando en tu mente y en tu cuerpo cuando estás estresado. Por ello, he considerado fundamental incluir este módulo teórico, ya que para trabajar sobre nosotros mismos, primero hay que entender aquello sobre lo que vamos a trabajar.

​Por otro lado, el curso de gestión del estrés también incluye un segundo bloque práctico en el que aprenderás las diferentes técnicas de afrontamiento que se proponen como fundamentales hoy en día desde el ámbito de la psicología positiva.

En el tercer bloque práctico encontrarás multitud de técnicas y estrategias de relajación, fundamentales para empezar a aprender a controlar las respuestas fisiológicas que provoca el estrés en tu cuerpo.

En el cuarto bloque también encontrarás estrategias de reeducación mental para que puedas empezar a cambiar tu actitud y tu interpretación sobre la situación estresante y amenazadora que estás viviendo. Esta parte del proceso es fundamental, ya que el estrés proviene precisamente de la valoración que tú haces sobre la situación, por lo que aprender a cambiar tu forma de ver esa situación resulta imprescindible para aprender a manejar tu estrés.

El curso se realiza online exclusivamente vía email. Mantendremos una comunicación constante y fluida vía email, lo cual me permitirá hacer un seguimiento personalizado de tus avances y proponerte ejercicios complementarios adecuados a tu situación personal.

​Y recuerda, tal y como dijo Jim Goodwin, “El tiempo para relajarte es cuando no tienes tiempo para ello”.

Precio del curso de gestión del estrés

  • 98€